EL QUIJOTE VS EL TEA PARTY: la serie THE NEWSROOM (HBO)

Producida en 2011, la serie The Newsroom (HBO) se adelanta a los acontecimientos posteriores en la historia de los Estados Unidos y de la política mundial.

El tema que la serie The Newsroom plantea a través de sus protagonistas principales es el choque del idealismo frente al sentido común capitalista. El Periodismo como un bien profesional y público frente a la rentabilidad, la medición de audiencias y el retorno de inversión de la maquinaria televisiva con productos telebasura.

Puedes escuchar aquí arriba y también en nuestros canales de IVoox y Telegram el resumen y el análisis más completo de la serie The Newsroom (HBO).

La voz que acompañaba al periodista José Bautista en ese despiece de La Leyenda del Tiempo era la de Alicia Laorden, la actriz de doblaje de Emily Mortimer en The Newsroom. Su personaje interpreta a MacKenzie McHale, la productora ejecutiva del informativo norteamericano “Noticias Noche” en la serie.

Tanto Mackenzie como Will McCavoy, el presentador del programa, interpretado por Jeff Daniels y en el doblaje por Antonio Lara, son periodistas idealistas. Periodistas quijotescos.

Nuestros protagonistas tienen una misión: la misión de civilizar. Educar a más y mejores votantes de lo que ya hace el sistema educativo. Dar al público la información necesaria para votar. Un lugar donde estemos todos juntos.

Desde el punto de vista de quien estudia la comunicación, el ser humano ha fracasado en el proceso de humanizarse, y buena parte de la culpa de esto la tienen los grandes medios de comunicación. Especialmente, los que buscan la rentabilidad por encima de todo, y anteponen el entretenimiento a la información.

Probablemente estemos utilizando mal la comunicación como especie. No obstante, existen y queremos pensar que siempre existirán los periodistas honrados, comprometidos con la información y con su efecto.

El norteamericano Aaron Sorkin produjo en 2011 la serie que mejor define el idealismo del periodista. Esta banda sonora nos lleva a la redacción de The Newsroom, una comedia con tintes dramáticos y dramáticos diálogos. La serie que más he recomendado en mi vida, y que apenas terminó, por falta de presupuesto, con dos temporadas y un par de capítulos más de una tercera. Hoy el equipo de esa redacción ficticia nos ayudará a explicar cómo debe hacerse este trabajo. 

El tema que The Newsroom plantea a través de sus protagonistas principales es el choque del idealismo frente al sentido común capitalista. El Periodismo como un bien profesional y público frente a la rentabilidad, la medición de audiencias y el retorno de inversión de la maquinaria televisiva con productos telebasura.

Este ten con ten no es nuevo, existe al menos desde que la información se publica en serie por el mero hecho de hacer dinero. Como también comentaremos con José Bautista, la información es un derecho, pero también se convierte en producto al volverse mediática. Esta lógica de derecho siempre confronta con la lógica empresarial, y esta confrontación acaba por hacer que el público se percate de que está siendo manipulado con fines comerciales.

Contra la telebasura, en La Leyenda del Tiempo reivindicamos el periodismo de los ideales. El periodismo comprometido. El periodismo quijotesco.

Análisis sin spoilers de la serie The Newsroom (HBO)

Wil McAvoy es el presentador del programa buque insignia de una importante televisión estadounidense. Al principio de la serie,  Will está obsesionado con gustar a todos los espectadores y con tener más audiencia que sus competidores, tanto que es apodado “puta del share” (sher).

No obstante, y a pesar de las primeras reticencias, su conciencia se verá removida por el fichaje de su nueva productora ejecutiva, MacKenzie McHale. Mac es una gran productora de televisión, y también una patriota que viene de cubrir Afganistán.

En esas primeras discusiones, Will se muestra como el periodista republicano y con pies en la tierra que sabe cómo se hace dinero en televisión. Mac, sin embargo, lo convence con esas cervantinas palabras de que su programa debe aspirar a la educación del ciudadano estadounidense. Lo convence en su misión de civilizar.

Juntos dirigirán ‘Noticias Noche’ de una manera comprometida durante muchos meses, pero también serán duramente criticados por su audiencia y por sus colegas. El artículo que más daño hace a nuestro protagonista se titula “El más tonto”, un término económico con el que Brian, «el caballero de los espejos», critica el idealismo de Will.

Tras la publicación del artículo, Will se deprime, y acaba en un hospital por una sobredosis de medicación. Es entonces cuando conoce a la sobrina de Dorothy Cooper, la enfermera que lo atiende.

Una vez más, finalmente Mackenzie consigue convencer al presentador de que debe hacer su trabajo lo mejor que pueda, y la única manera que tiene Will de hacerlo es sacar a la luz el escándalo de la ley de identificación de votantes, una regulación que impide votar a quienes no tienen carné de conducir ni pasaporte en una gran cantidad de estados de norte América. Esta ley impide votar a Dorothy Cooper, y este es uno de los numerosos casos reales en los que está basada la serie.

La ley de identificación de votantes es una de las estrategias que impiden votar a los ciudadanos pobres. Fue promulgada en 2006 en Indiana, y se extendió a otros 32 estados en los años venideros. Se fundamenta en el argumento falaz de que evita el fraude en el voto. Esta ley partía del ala derecha del partido republicano, del Tea Party. El Tea Party es un movimiento ultra conservador fundado en 2009 como una escisión del partido republicano. Con una retórica populista, el Tea Party incidió en el discurso de los grandes partidos, contaminándolo con ideas racistas, clasistas, machistas y ultracatólicas.

El Tea Party se acoge a esa internacional de ultraderecha que aúna los argumentarios de los líderes conservadores a nivel mundial. Como luego comentaremos con el periodista José Bautista, partidos de ultraderecha de países tan distintos como Brasil, Reino Unido, Italia o España, reproducen el mismo tipo de discursos simplistas, antistablishment y retrógrados. Esta especie de franquicia antiderechos humanos está capitaneada en la vida real por Steve Bannon, un antiguo consejero de la Casa Blanca conocido por asesorar la campaña pro-Brexit en Reino Unido o la del muro de Donald Trump, en los Estados Unidos.

En la serie, Will se encarga de ser el azote de este movimiento, que se define económicamente horizontal en su origen pero que está patrocinado por los hermanos Koch, los propietarios del poderoso conglomerado Industrias Koch. La ideología política de Will, que es republicano confeso, lo hace denunciar en televisión y en prime time que el Tea Party está secuestrando el discurso del partido republicano.

La crítica diaria a los representantes del Tea Party marcará el rumbo de la serie, ya que la directora de la cadena se verá presionada por empresarios y políticos que comparten negocio con los hermanos Koch. Por ello, el puesto de Will estará siempre en peligro permanente.

¡Síguenos en Telegram! ¡Ayúdanos!
Suscríbete en nuestro canal de Telegram pinchando en la imagen. ¡Ayúdanos!

Hasta aquí la sinopsis y el análisis de la serie The Newsroom (HBO). Acabamos con un nuevo formato producido para esta ocasión y que culminará esta primera parte de La Leyenda del Tiempo. En él escucharemos el último alegato de nuestro protagonista contra el Tea Party y cerraremos los arcos argumentales de esa quijotesca misión de civilizar y de esa crítica a los idealistas, a los más tontos. La música la pone The Who, con su Baba O’Riley.

Producida en 2011, The Newsroom se adelanta a los acontecimientos posteriores en la historia de los Estados Unidos y de la política mundial. Es una serie que no pasa de moda, ya que ataca problemas del periodismo de hace ya 10 años, como la desinformación o el periodismo ciudadano. No obstante, debemos puntualizar que el ecosistema de la comunicación ha cambiado mucho en esta última década, principalmente por el auge de las redes sociales y la capacidad de usarlas en nuestros móviles a tiempo real. Estos mensajes racistas, machistas y sin base científica se han radicalizado, y han permeado aún más el discurso de los partidos en el poder.

Leave a Reply